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El Ladrillo de 4 Kilos que Inventó el Selfie: La Historia de la Primera Cámara Digital

Steaven Sasson

Saca tu móvil un segundo. Abre la cámara. Haz una foto. ¿Cuánto tardaste? ¿Medio segundo?

Perfecto. Ahora, agárrate, porque vamos a viajar a 1975.

Estamos en los laboratorios de KODAK, el rey indiscutible de la fotografía. Y allí, un joven ingeniero llamado Steven Sasson acaba de crear un artilugio que cambiará el mundo, aunque en ese momento, parecía más bien una broma pesada.

Conoce al “Franken-Monstruo” de 0.01 Megapíxeles

Lo que Sasson construyó no era una cámara; era un milagro tecnológico del tamaño de una tostadora.

Para que te hagas una idea de esta maravilla “portátil”, pesaba la friolera de 3.6 kilogramos. ¡Imagina intentar hacerte un selfie sosteniendo cuatro bolsas de arroz!

Pero su peso no era lo más alucinante. Aquí tienes sus “especificaciones técnicas”:

  • Calidad de Imagen: Unos gloriosos 0.01 megapíxeles. (Para que te hagas una idea, el icono más pequeño de tu escritorio tiene más píxeles).
  • Color: Olvídate de filtros. Las fotos eran en un elegante blanco y negro.
  • Velocidad: No tenía “modo ráfaga”. Tardaba 23 segundos en procesar y “guardar” una sola foto.
  • Almacenamiento: Y aquí viene la joya de la corona… ¡grababa la imagen digital en una CINTA DE CASETE de audio!

El proceso era una locura: 23 segundos para tomar la foto, luego sacar el casete, llevarlo a un reproductor especial que Sasson tuvo que construir, y rezar para que apareciera una mancha pixelada en un televisor.

Era lento. Era enorme. Era absurdo. Y era, sin duda, el futuro.

El Gran “Oops” de Kodak

Steven Sasson, orgulloso de su “bebé”, se lo presentó a los jefes de Kodak. Los ejecutivos vieron el trasto, vieron la foto borrosa en la tele y, básicamente, le dieron una palmadita en la espalda.

Su reacción fue algo así como: “Qué invento más curioso, Steven. Pero… ¿quién demonios querría ver sus fotos en un televisor?”

El problema, claro, es que Kodak ganaba miles de millones vendiendo película. Y esta “cosa” no usaba película. En lugar de ver el cohete que acababan de construir, solo vieron un juguete que amenazaba su negocio. Fue uno de los “patinazos” tecnológicos más grandes de la historia.

No importa que Kodak no lo viera venir. El genio ya había salido de la lámpara.

Ese “ladrillo” de casi 4 kilos y 0.01 megapíxeles es el ancestro directo, el “Bloque Génesis” de cada foto que tienes en tu móvil. Es el “paciente cero” de tu Instagram, de tus TikToks y de cada meme que compartes.

Así que la próxima vez que te tomes una selfie en 0.2 segundos y te quejes porque salió movida, recuerda al bueno de Steven Sasson. Él tuvo que cargar con 3.6 kilos y esperar 23 segundos…

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